Día Mundial del Agua: Las condiciones del líquido en México


El estado de este líquido vital es crítico.


El pasado 22 de marzo se celebró el Día Mundial del Agua, conmemoración anual que se efectúa desde 1993 con la finalidad de crear conciencia a nivel global acerca de la importancia de este recurso.

Desde la educación básica se nos hace saber que el líquido vital conforma ¾ partes de nuestro planeta (71%): de esa cantidad total, más del 96% es agua salada que se distribuye en mares y océanos, y sólo el 3.5% restante corresponde a aguas superficiales dulces.

Sucede lo mismo con el organismo de los seres vivos: el cuerpo humano se conforma en un 70% de agua; el cerebro es 70% agua, la sangre 80% y los pulmones 90%.

A continuación te compartimos algunos datos de interés que ayudarán también a ubicar la realidad de nuestro país en cuanto al agua potable se refiere.

–México es el país número uno en el consumo de agua embotellada. La razón: el alto nivel de desconfianza que existe en torno a la potabilidad del agua de los grifos debido a olores y colores extraños que, en ocasiones, presenta el líquido que sale de las tomas de agua de casas y oficinas.

–En promedio, cada mexicano consume 480 litros de agua embotellada al año, cuatro veces más que un estadounidense.

–Se calcula que el gasto total de los mexicanos para este fin asciende a 8 mil millones de dólares al año. La compra de agua embotellada puede representar entre el 10 y 15% del ingreso de una familia mexicana.

–En 2015, al menos nueve millones de mexicanos carecían de acceso a agua potable, según datos oficiales.

–El número de mantos acuíferos sobreexplotados en nuestro país, se ha triplicado desde los años 80.

–En México, el tratamiento y monitoreo del agua es deficiente, al igual que su manejo y la distribución para su uso. Cerca del 81% de los cuerpos de agua se emplean para los sectores agrícola e industrial, dejando de lado la prioridad del consumo humano.

–Mientras que el abastecimiento se complica, la mancha urbana crece. En las ciudades viven más de 68 millones de personas, y hay zonas en donde la densidad poblacional alcanza los 16 mil habitantes por km2.

Ahorrar este recurso en casa y optimizar, en medida de lo posible, su uso, ya no es sólo una actividad lúdica y de aprendizaje para los niños, es un hábito necesario a inculcarles para que ellos mismos y desde pequeños aprendan a procurar el entorno en el que viven.

Es importante también aprender desde temprana edad cómo deshacerse de ciertos residuos domésticos de manera que se evite contribuir al la contaminación del recurso vital. En casa se cuenta con muchos agentes potencialmente contaminantes y ni siquiera lo sabemos; artículos como pilas, detergentes y jabones, insecticidas, pegamentos, desengrasantes, entre otros, pueden representar importantes fuentes de contaminación si entran en contacto con el agua, esto debido a sus componentes químicos.

Por último, separar la basura en orgánica (desperdicios de origen animal o vegetal) e inorgánica (papel, vidrio, plástico, metal), y reducir, reutilizar y reciclar lo que nos sea posible, siempre será de gran ayuda para nuestro planeta.