Las quemaduras infantiles, un asunto de suma importancia


Es un problema de salud pública que no solo afecta a los niños.


Sin duda alguna, los infantes de cualquier edad requieren de gran atención y cuidados para mantenerlos sanos y saludables. Cuando esto no ocurre vienen las enfermedades y/o accidentes, los cuales en muchos casos pueden ser sumamente graves y con consecuencias irreversibles, como el caso de las quemaduras.

En México, el 70% de los casos de quemaduras son de infantes. Lo más grave es que estos accidentes son la segunda causa general de muerte entre 0 y 14 años, siendo el 12 % de todas las muertes. Según el actual Secretario de Salud de la Ciudad de México, Armando Ahued Ortega, los accidentes domésticos son la principal causa de quemaduras en los infantes.

De igual manera se revelaron cifras del Hospital Pediátrico de Tacubaya en la Ciudad de México (hospital especializado en niños quemados) respecto a la atención de pacientes que presentan estas lesiones: durante el pasado 2016 en este hospital -que es considerado el mejor en atención a quemados en el país- se dieron 134,155 atenciones, cifra que se conforma de haber atendido diariamente 78 consultas, 45 casos de urgencia, tres intervenciones, 230 estudios de laboratorio y 31 estudios de rayos x.

Esa cifra de atenciones se queda corta ante el alarmante número de infantes que sufren quemaduras en el país: más de 35,000 según datos de la Secretaría de Salud. La misma SSA reveló que el tratado de estas lesiones le cuesta al país cerca de 500 millones de pesos al año, pues hospitales como el Pediátrico de Tacubaya otorgan servicio de manera gratuita a los lesionados.

Si bien el ritmo de vida actual es sumamente veloz y las ocupaciones de los padres pueden ser muchas, es de suma importancia extremar cuidados con los infantes –sobre todo con los más pequeños- para evitar no solo quemaduras, sino todo tipo de accidentes domésticos que con un poco de atención se pueden evitar.

La mayoría de estos accidentes domésticos que derivan en quemaduras infantiles suceden en la cocina debido a la mala manipulación de trastes, sartenes o utensilios al tratar con agua o aceite hirviendo. O en su defecto, al dejar sin supervisión a los infantes cerca de estos.