Vacaciones escolares, el "coco" de los padres


Basta de temerle a esos días, mejor aprovéchalos al máximo.


Al igual que en cada periodo vacacional, estas vacaciones de Semana Santa se caracterizan por dos cosas: la alegría y felicidad de los hijos al tener de una a dos semanas libres y la preocupación y desconcierto de los padres por tener a sus hijos nuevamente en casa.

Sin embargo, las vacaciones no tienen qué ser de esa manera pues ese tiempo libre de los hijos puede convertirse en un tiempo muy bien aprovechado tanto para fortalecer las relaciones familiares como para incentivar hábitos saludables en los hijos o realizar actividades importante que por la escuela son difíciles de hacer.

Algo recomendable y aunque parecerá lo más aburrido del mundo para los infantes, es aprovechar estos días libres para realizarles chequeos médicos generales con el objetivo de ver que todo esté bien con su salud. Si el trabajo y la escuela hacen que sea sumamente difícil acordar un día sin sacrificar clases, esta época es la adecuada para lograrlo.

Aunque es recomendable hacerlo día con día, la vida laboral y el ritmo de vida actual puede dificultar que se den largas y efectivas pláticas padres-hijos. Las vacaciones son días ideales para recuperar el tiempo perdido, recapitular estos meses de clases y ponerse al día con todo lo que pasa en la vida de los hijos. Hay que tener siempre presente que una comunicación efectiva y abierta creará niños y niñas más fuertes socialmente.

Aunque se tengan perfectamente bien planificadas las actividades con los hijos a realizar durante las vacaciones, los imponderables siempre pueden estar presentes, al igual que los accidentes.

Esta última palabra es clave, pues hay que recordar que el 70% de los accidentes infantiles ocurren en el hogar o en los alrededores de este. Además, desafortunadamente los accidentes son la segunda causa de muerte en los infantes.

Por lo anterior es sumamente importante hace un chequeo general de la casa, cuidar tuberías de gas, conexiones eléctricas, que los muebles estén en buen estado para evitar golpes o heridas y sobre todo ser cuidados al momento de cocinar, pues las quemaduras por agua o aceite hirviendo son de lo más común.

Lo anterior no trata de asustar, sino crear conciencia y fijar la idea de que con responsabilidad, amor a los hijos y un itinerario bien planeado, las vacaciones pueden ser una perfecta temporada para los padres, sí, incluso más que para los hijos.