Día Mundial de la Salud: enfoquémonos en la infancia


Es responsabilidad de todos lograr una mejor salud infantil.


Este 7 de abril se conmemora, un año más, del Día Mundial de la Salud, celebración que se instauró en 1948 durante la Primera Asamblea Mundial de la Salud de la Organización Mundial de la Salud, el organismo de las Naciones Unidas especializado en gestionar políticas de prevención, promoción e intervención en salud en todo el planeta.

Durante cada año, la celebración va acompañada de un tema específico referente a la salud, siendo la depresión y la poca información en torno a ésta el elegido para 2017.  Estas jornadas permiten mostrar un poco cómo ha sido la evolución de la salud en los últimos 67 años, sin embargo, durante este tiempo, pocos temas se han centrado en los infantes y sus problemas específicos.

El más reciente fue hace 12 años, en el 2005, cuando el tema seleccionado fue “¡Cada madre y cada niño contarán!”. Dos años antes, se habló sobre “Ambientes saludables para los niños”.

Algunos otros temas también abordados y que se relacionan con la infancia, han abordado la vacunación y temas de salud general, no obstante en la actualidad se requieren iniciativas mucho más específicas en torno a los infantes y su salud, pues el ritmo de vida actual que se tiene deriva en muchas complicaciones en la salud desde edades tempranas.

La depresión infantil y la obesidad infantil son sólo un par de ejemplos de lo anterior; estas dos enfermedades se presentan de manera constante en adultos, pero así sucede también en los niños y niñas, y su tratamiento es muy diferente al de las personas mayores.

Para lograr mejores resultados en cuanto a salud infantil, la Organización Mundial de la Salud (OMS) debe trabajar muy de cerca con su organización hermana, la UNICEF, pues ambas cubren aspectos distintos pero complementarios para una vida integral y saludable de la infancia en todo el mundo.

Si bien esta celebración, como parte de la agenda particular de la OMS, es sólo un camino a seguir, la salud infantil no depende en su totalidad de dicho organismo, sino de padres, madres, pediatras y hasta maestros, todos ellos personas que están al cuidado en menor o mayor medida de los infantes día a día.

Se dice que los niños son el futuro de México y del mundo, es momento entonces de pensar en ese futuro y trabajar diariamente para tener niños y niñas más saludables, que a su vez se convertirán en adultos sanos para tener un mejor planeta.