Pequeños cambios para combatir la obesidad infantil


No es un problema del futuro, es un problema de hoy.


Como seguramente sabrás, uno de los problemas más grandes de salud pública en todo el mundo es la obesidad, una condición que al 2014 afectaba a 640 millones de personas (266 millones de hombres y 375 millones de mujeres).

El problema se ha incrementado, pues ha llegado a los infantes, lo cual hasta cierta medida es más grave pues desde pequeños  y pequeñas podrían padecer diabetes, problemas cardiovasculares, baja autoestima, problemas en las articulaciones así como un crecimiento menor al que podrían tener.

En México es un asunto de mayor importancia, pues casi el 33% de los infantes del país tienen sobrepeso, cifra que coloca al país en el nada honroso primer lugar, superando incluso a países tradicionalmente obesos como Estados Unidos.

Existen varios factores que contribuyen al sobrepeso y la obesidad, pero más allá del sedentarismo y la falta de actividad física, la mayor causa es la mala alimentación, muchas veces no es ni siquiera un asunto de cantidad, sino de calidad, de una muy baja calidad al momento de alimentarse. El consumo de altos contenidos de azúcar y alimentos procesados es una de las principales razones.

¿Qué hacer entonces? La vida actual tiene un ritmo muy veloz, por lo cual queda poco tiempo para cocinar y consumir alimentos de calidad, sin embargo existen pequeñas cosas que puedes hacer, pequeños cambios que sumados pueden dar grandes resultados para la salud de tus hijos.

- Al despertar a tus hijos dales un vaso de agua, esto ayudará al metabolismo y creará el hábito de tomar el liquido vital. Lo mismo aplica para antes de dormir.

-  No les des jugos de frutas aunque sean naturales, es mucho mejor que consuman la fruta entera, pues la mayor cantidad de beneficios de estas se encuentran en su pulpa. Al tomar un jugo se toman los azúcares y no los nutrientes.

- Cambia el pan blanco por pan integral. Algo tan simple puede ser de mucha ayuda, sobre todo si son panes con granos y cereales.

-  Deja los refrescos carbonatados y en su lugar dales a tus hijos aguas frescas que no contienen una cantidad tan alta de azúcar.

-  Evita los cereales edulcorados y azucarados, mejor busca cereales con mayor contenido de fibra y sobre todo menos azúcar. Para evitar que los niños se aburran o rechacen estos cereales puedes combinarlos con frutas en el plato.

-  Los pastelitos pueden ser un producto difícil de eliminar del menú de los niños, sin embargo, actualmente existen presentaciones mucho más pequeñas justamente para combatir la obesidad infantil. Trata de optar por estos y sobre todo busca los que menos calorías aporten.

-  Si la escuela de los niños (u otros lugares a los que acudan) se encuentra cerca es mejor trasladarse caminando y no en auto. No solo se ahorrará gasolina y se contaminará menos, sino que el niño hará un poco de ejercicio y además llegará “más despierto” y con mayor energía a sus clases, lo cual lo ayudará en un sentido intelectual.

Como puedes ver, hay cosas sumamente simples si buscas que tus hijos tengan una vida más saludable plena, recuerda que un niño sano irremediablemente será un adulto sano. Como padres es nuestra responsabilidad que eso pase.