1 de cada 10 niños mexicanos tiene asma


Una enfermedad más común de lo que parece.


En México, especialistas alergólogos estiman que alrededor del 10% de la población infantil padece asma, una enfermedad incómoda, peligrosa si se trata de manera inadecuada y cuyo tratamiento anual oscila entre los 200 mil y un millón de pesos.

Además de esta cifra, de cada diez diagnósticos, un paciente seguirá con sintomatología grave, y desarrollará un asma difícil de controlar, el cual en algún descuido o debido a un tratamiento mal llevado podría convertirse en fatal.

Pero, ¿qué es el asma? Todos hemos escuchado hablar de esta enfermedad, incluso es común ver que en películas o series algunos personajes la padecen. Esta enfermedad crónica causa inflamación en los pulmones y hace que las vías respiratorias se estrechen, dificultando de esta manera la respiración. El asma se acompaña de sibilancias, es decir, silbidos en el pecho al respirar y fuertes ataques de tos, usualmente por las noches o las mañanas.

Esta enfermedad tiene un origen hereditario, sin embargo, existen varios factores ambientales como el polvo, el humo del cigarro, la contaminación ambiental o bacterias que favorecen el desarrollo del asma, enfermedad que se estima afectará a 400 millones de seres humanos en todo el mundo.

Como todas las enfermedades, el diagnóstico temprano es sumamente importante para su eficaz tratamiento, en México solo 17 de cada 100 pacientes se diagnostican de manera adecuada y temprana.

Como ya se dijo antes, la tos, las sibilancias, dificultad para respirar y presión en el pecho son los síntomas principales, antes los cuales se debe acudir con un especialista para que se revise el estado de salud del infante, diagnosticar la enfermedad y con ello comenzar el tratamiento que lo lleve a mantener su calidad de vida.

De no tratarse adecuadamente, esta enfermedad puede derivar en problemas de sueño, pues los ataques nocturnos suelen ser muy severos, así como ansiedad o estrés por lo molesta que puede ser. De igual manera, puede complicar su desarrollo social, pues tener un mal tratamiento de esta enfermedad puede derivar en miedos o actitudes que compliquen llevar una vida activa y con ello la convivencia con otros infantes.

Además del tratamiento en forma, es recomendable tener una casa libre de polvo, evitar que se acumulen ácaros, pelaje de mascotas, moho, polen y demás elementos en el aire que puedan complicar la respiración.

El asma puede ser una enfermedad muy complicada y peligrosa, y es más común de lo que se cree, sin embargo, si se le pone la debida atención puede pasar casi desapercibida en la vida del paciente, y eso depende de los padres, y personas encargadas de los infantes.