Donación de sangre, una tarea para salvar vidas


Todos podemos salvar vidas de una manera simple y sencilla.


La donación de sangre es un tema bastante olvidado en muchos países del mundo, México es uno de ellos. En nuestro país existe poca cultura de la donación debido a varios factores que incluyen creencias religiosas, desconfianza, falta de interés o simplemente falta de información sobre el asunto.

La sangre, a diferencia de otros tejidos, es irremplazable y no se puede fabricar, así que la única manera de obtenerla cuando se necesita es por medio de la donación, esta puede ser voluntaria –acudir a bancos de sangre y donar con cierta periodicidad-, remunerada –solo en algunos países- o se da en el momento en el que alguien requiere sangre de manera casi inmediata –algún familiar o amigo la requiere para una operación-.

En nuestro país la donación altruista y voluntaria representa apenas el 20% de la sangra que se dona, lo cual es muy poco para los estándares de la Organización Panamericana de la Salud. Mientras que en el mundo existen 62 países cuyas reservas de sangre provienen casi en su totalidad de donaciones voluntarias y altruistas.

La sangre donada en nuestro país se utiliza principalmente para transfusiones a pacientes de anemia, de distintos tipos de cáncer, o a aquellos en los que se realizarán trasplantes de órganos o intervenciones quirúrgicas de todo tipo.

Los niños son de sus beneficiarios más comunes, pues existen muchos pequeños que padecen leucemia, anemias crónicas, o que reciben un trasplante de corazón, pulmón, riñón, hígado, médula ósea y diversos órganos más.  Este tipo de pacientes requieren tratamientos largos y complejos, por lo que la cantidad de sangre que necesitan es muy alta y se acude a los bancos de sangre, los cuales casi nunca logran dar abasto.

Para poder donar sangre en México hay que cumplir ciertos requisitos en pos de que la sangre donada sea efectiva y esté sana:

-    Tener buena salud
-    Tener entre 18 y 65 años
-    Pesar más de 50 kilogramos
-    No tener ni haber tenido infecciones, diarrea o vómito al menos cinco días antes de la donación
-    No estar embarazada o lactando
-    No padecer enfermedades cardiacas o pulmonares
-    No padecer ni haber padecido anemia
-    Que no exista el riesgo de tener enfermedades de transmisión sexual ni haber tenido relaciones sexuales con personas que se encuentren en esa situación
-    No consumir drogas como cocaína o heroína
-    No haber padecido Hepatitis
-    No haberse tatuado o perforado al menos un año antes de la donación.

Sin lugar a dudas en México es necesario incrementar la cultura de la donación de sangre, pues en cualquier momento cualquiera podría requerir la sangre de alguien más para salvar su vida, o podría necesitar una gran cantidad de esta y durante mucho tiempo para tratar una enfermedad grave.

Aunque existen campañas nacionales en pro de la donación, al final del día es un asunto personal y un asunto de conciencia, es cuestión de darnos cuenta que a cambio de unos minutos en el banco de sangre de nuestra ciudad, podemos salvar vidas, algo que de solo saberlo significa es una gran satisfacción, sobre todo si se trata de pequeños que apenas comienzan su vida y la requieren para poder vivirla y disfrutarla.