La calefacción, un enemigo más de los pulmones


Un clima cálido puede costar un gran daño a los pulmones.


En épocas de invierno es común utilizar diversos sistemas para elevar la temperatura en el hogar o en el auto, desde calentones hasta complejos sistemas de calefacción. Sin embargo, un reciente estudio realizado por la doctora Blanca del Río Navarro, jefa del Servicio de Alergia en el Hospital Infantil de México, reveló que la contaminación generada por estos sistemas de calefacción artificial, disminuye el volumen respiratorio en los infantes y genera inflamación sistémica.

Estos sistemas –tanto caseros como en automóviles o escuelas- causan que la función pulmonar de los infantes disminuya, lo cual se agrava al combinarse con otros tipos de contaminación a los que están expuestos día a día.  Algunos de estos otros contaminantes son el humo del cigarro, la contaminación ambiental –sobre todo en áreas metropolitanas como la Ciudad de México-, la incineración de residuos (quema de basura) e incluso los generados por calefacciones industriales.

El estudio que arrojó esas conclusiones se realizó a 64 menos de 14 años en el área metropolitana de la Ciudad de México. A estos se les aplicaron estudios de orina con los cuales se midió el nivel de metabolitos para mediante pruebas de espirometría evidenciar la inflamación sistémica.

Los resultados arrojados en números señalan que por cada 10% de aumento en la contaminación, existe una disminución inversa en la capacidad vital pulmonar de los menores.

Lo más peligroso o inconveniente de esta disminución en la capacidad pulmonar es que puede afectar el crecimiento y el sano desarrollo de estos, y de esa manera provocar aumentos de enfermedades como el asma y sus síntomas, que pueden ser desde tos, hasta fibrilancia y presión torácica.

¿Qué hacer para contrarrestar este daño y evitarlo?

Aunque por lo general vivimos en una época en la que estamos demasiado expuestos a contaminación, se pueden seguir acciones sencillas y fáciles de llevar a cabo, como las siguientes para reducir el daño:

1- No fumar, al menos no hacerlo en lugares en los que los menores pasen tiempo como la casa o el automóvil
2 - Evitar salir de casa en horas donde la contaminación del aire es más elevada
3 – Realizar excursiones periódicas a zonas boscosas o al aire libre donde se puedan limpiar naturalmente los pulmones
4 – Utilizar extractores en la casa para eliminar sustancias tóxicas en el aire.
5 – Si se utiliza calefacción en temporada de invierno, es recomendable usarla cuando los infantes no estén para que cuando ellos lleguen la casa ya esté caliente  y no respiren la contaminación generada por esta.
6 – Utilizar cubrebocas cuando el nivel de contaminación del aire sea muy elevada
La calefacción puede ser un recurso bastante cómodo y útil, pero todo tiene costos, así que para el próximo invierno considerar utilizar más cobijas puede ser una gran idea.