La leche materna, el escudo natural para los hijos


Amamantar trae grandes ventajas tanto para el hijo como para la madre.


Es bien sabido que darle leche materna a los hijos desde su nacimiento es sumamente benéficos para estos, desafortunadamente, en México existe poca cultura de la lactancia por diversos motivos que van desde la falta de tiempo porque la madre tiene que trabajar, hasta cuestiones sociales.

A pesar de lo anterior, es importante señalar los beneficios de la leche materna, pues esta podría salvar la vida de 1.5 millones de bebés al año, según la pediatra María Olmedo Calderón, pues los nutrientes que esta aporta al bebé ayudan a evitar enfermedades de todo tipo, especialmente gastrointestinales y aeróbicas.

De igual manera, la leche materna crea un nivel inmunológico en el bebé que no suele desarrollarse de manera natural hasta los cinco años edad. Cabe mencionar que en los primeros años de vida es cuando el ser humano es más frágil y todo tipo de ayuda, sobre todo natural, es importante para mantener en buen estado de salud a los pequeños.

Pero eso no es todo, la lactancia materna también aporta beneficios a la madre, pues darle leche materna al pequeño ayudar a disminuir la hemorragia post parto, reduce las posibilidades de padecer anemia, ayuda a perder el peso ganado durante el embarazo de una manera más rápida y natural y sobre todo, reduce el riesgo de desarrollar cáncer de mama.

Para mantener la producción de leche de una manera sana, es recomendable una dieta rica en frutas y verduras, así como proteínas, además del consumo mínimo de dos litros de agua al día. Si alguna vez has escuchado la frase “se le fue la leche”, no hagas caso, eso es algo irreal, pues mientras se tenga una buena dieta basada en lo arriba mencionado y se estimule de manera correcta la glándula mamaria, todo estará en orden.

Según la pediatra del Instituto Mexicano del Seguro Social, en esta institución existe desde hace varios años una política de cero fórmulas lácteas en pos de un mejor desarrollo de los niños, y en cambio durante las primeras horas de nacido es casi imperativo que el pequeño sea alimentado solo con leche materna

En los únicos casos en los que no se recomienda amamantar al bebé es cuando la madre tiene VIH, pues este es un modo de contagio, o cuando se está en tratamiento oncológico.

Si estás próxima a ser madre o recién te convertiste en una, considera seriamente amamantar a tu hijo, pues le darás grandes argumentos para defenderse de enfermedades, tu misma saldrás beneficiada y hasta el bolsillo familiar saldrá ganando, pues los gastos de fórmulas pueden ser muy elevados.