Las tabletas y smartphones afectan el desarrollo del habla



La tecnología no es tan buena como podríamos pensar.


Vivimos en una época en la que los padres se sienten orgullosos de que sus hijos pequeños puedan utilizar tabletas o smartphones, esto porque existe la creencia de que son más inteligentes o aprenden rápido.

Sin embargo, un nuevo estudio desarrollado por la Universidad de Toronto y el Hospital de Niños de esa misma ciudad en niños de entre seis meses y dos años ha demostrado que el uso de estos aparatos afecta el desarrollo del habla y estos comenzaron a hablar más tarde de lo esperado.

Este estudio, que será presentado en la reunión de este año de la Pediatric Academic Societies, se realizó a un total de 894 niños de entre seis meses y dos años. Mediante una herramienta de medición que llamaron Lista de Verificación Infantil pudieron establecer distintas metas e hitos respectivos al lenguaje que los infantes del estudio tenían que cumplir según lo que se espera de su desarrollo según su edad.

El revelador estudio consistió en exponer a los infantes a tabletas y smartphones un promedio de 28 minutos diarios. Al finalizar el estudio, se descubrió que esta pequeña exposición fue suficiente para que el 49% de los infantes presentarán retrasos en el habla.

El problema específico que los investigadores han podido aislar consiste en que los infantes tienen dificultades para transformar sonidos en palabras. Sin embargo, el lenguaje corporal y la interacción social no mostraron deficiencias.

La pediatra encarga del estudio, Catherine Birken, reconoció que este estudio puede ser limitado: “Es un primer caso que requiere de replicación y de otros análisis para examinar las causas concretas”, pues en este no se midió cómo afectaron los contenido a los cuales estuvieron expuestos o si estuvieron presentes o no los padres de los infantes.

Sin embargo, otros expertos aseguran que el estudio es un gran primer paso para que los padres y pediatras cuestionen más seriamente el uso de la tecnología por parte de infantes, sobre todo los menores de 30 meses, quienes están en pleno desarrollo.

Si bien la tecnología ha demostrado dar grandes ventajas y desarrollar ciertas áreas del ser humano, es importante dejar el tiempo necesario para que los infantes desarrollen primero y de manera adecuada las habilidades más naturales como el habla o incluso cuestiones motrices.

Lo mismo va para los adultos, pues si estos pasan demasiado tiempo en sus smartphones o tabletas podrán impedir la creación de vínculos emocionales con los hijos, los cuales a su vez impedirán un desarrollo sano de los infantes.