Coxsackie, un “nuevo” virus ronda en el verano


Ampollas y úlceras en manos, pies y boca son los principales síntoma.


Una alerta fue emitida por las autoridades de salud de los estados de Hidalgo, Querétaro, Tamaulipas, Tlaxcala y México, pues se ha detectado la presencia de un virus llamado coxsackie, el cual es el culpable de una enfermedad que afecta principalmente a menores de cinco años de edad provocándoles llagas en la boca y sarpullido.

Este virus se contagia de tres maneras, la primera es por contagio aéreo, es decir, al estar en contacto con la saliva de personas que al estornudar o toser no se cubren adecuadamente, esparciendo de esta manera el virus. La segunda se lleva a cabo al tocarse la nariz, ojos o boca con objetos contaminados, o con las manos contaminadas después de tocar esos objetos, como pueden ser juguetes, picaportes o llaves de baño. La tercera manera es mucho más directa, al tocar las heces o pus de las ampollas generadas en las personas infectadas.

Por lo anterior es muy frecuente que el virus sea común en lugares donde hay mucha presencia de infantes y sobre todo de manera cercana, como guarderías, salones de clase o campamentos, pues además de que son muchos y están en constante contacto, los hábitos de higiene no están tan desarrollados.

Este virus afecta a niños y niñas sobre todo entre los 6 y 13 años, aunque pueden presentarse casos en personas mayores. Los síntomas de la infección comienzan con un malestar de la garganta, evolucionando a dolor de cabeza, pérdida del apetito,  fiebre, ampollas en manos y pies y úlceras en la garganta, boca y lengua.

Aunque es una infección relativamente común y que no representa mayores riesgos si se detecta a tiempo, puede ocasionar problemas más graves como encefalitis, miocarditis o meningitis si no sucede así.

Este virus tiene mucho mayor propagación durante el verano y el otoño, por ello fue que se dio la alarma en los estados ya antes mencionados. Si en las próximas semanas detecta los síntomas en algún pequeño o pequeña, es importante acudir con un médico, pues como tal no existe un tratamiento específico contra el virus y debe ser atendido cada caso en particular. Mientras el virus es atacado con el tratamiento que el médico indique, es importante mantener la fiebre controlada, administrar muchos líquidos, desde agua hasta sueros y productos lácteos fríos. Debido a que se presentan llagas y úlceras en la boca, líquidos con gas o jugos cítricos pueden causar ardor y dolor y por lo tanto no se recomiendan.

Como en toda enfermedad, es mejor prevenir por lo tanto se recomienda intensificar los hábitos de higiene en el hogar y en la medida de lo posible en lugares externos como escuela o guardería. Lavar seguido las manos, limpiar objetos de constante contacto por diversas personas como perillas, ventanas, llaves, sillas o pasamanos y recalcar a los pequeños que cada vez que tosan o estornuden se cubran adecuadamente, eso para evitar que los contagios se expandan.