Los emojis, ¿enriquecen o empobrecen el lenguaje?


Las emociones son clave al momento de comunicar, ¿por eso son tan populares estos "dibujitos"?


Hay una frase muy común y además cierta que va así: una imagen vale más de mil palabras. Eso es algo que se puede comprobar día a día con el uso de emojis, videos, fotos y/o memes que muchas veces sustituyen nuestras palabras al comunicarnos a través de internet.

Los ejemplos anteriores tienen algunas cosas en común, sin embargo son fenómenos diferentes, en esta ocasión hablaremos de los emojis, esas caritas y dibujitos que le dan color y más vida a los mensajes que enviamos a través de nuestras computadoras y sobre todo de nuestros smartphones.

Según información publicada en el 2015 por parte de Swyft Media –empresa dedicada a la creación de teclados virtuales- diariamente se envían 6,000 millones de emojis y se intercambian 45,000 millones de mensajes. Esta cifra indica que de cada siete mensajes uno contiene un emoji. Cifras parecidas son las de Agnese Sampietro, Doctora en Lingüística por la Universidad de Valencia, pues según su tesis sobre la difusión y el impacto de los emojis el 8% de los datos de los mensajes en Whatsapp son de este tipo.

¿Y qué con lo anterior? ¿Es bueno? ¿Es malo? Al igual que diversas tecnologías y herramientas que surgen día a día, la comunicación con emojis no se salva de los cuestionamientos sobre los daños que estas pueden causar. Algunos dicen que en un futuro la comunicación será completamente visual, a través de símbolos, siendo esto un gran retroceso pues para los que dan estos argumentos sería como regresar a la comunicación de los egipcios o culturas de milenios atrás.

Sin embargo, existen otras voces que se levantan a favor del uso de los emojis, argumentando principalmente que enriquecen las conversaciones escritas en el mundo virtual, como Eulalia Hernández de la Universitat Oberta de Catalunya que dice: "no empobrecen, sino que permiten aportar información emocional, cuando hablamos cara a cara damos color emocional a nuestra conversación con gestos, miradas, cierto todo de voz".

Lo anterior se respalda con lo dicho por Albert Mehrabian, profesor de la Universidad de California en Los Ángeles quien hace medio siglo afirmó que en la conversación con otra persona apenas el 7% de la comunicación es  verbal, mientras que el 38% es comunicación vocal –como el tono de voz– y  el 55% es no verbal, es decir, gestos y señas.

Agnese Sampietro además agrega: "No suelen sustituir términos, sino que se emplean para enriquecer la conversación verbal. Si yo escribo 'gracias' y pongo una carita sonriente, enriquezco ese 'gracias'. Si escribo una afirmación irónica y pongo una carita que guiña un ojo, indico la ironía''.

Al final del día es difícil imaginar –y sobre todo llevarlo a la práctica– una conversación meramente de emojis porque aunque comunica varias situaciones, emociones, o cosas, es un lenguaje sumamente corto comparado con un lenguaje verbal y realmente es casi imposible desarrollar un mensaje completo y articulado con estos simpáticos símbolos.