El dolor, la parte más grave de una enfermedad




Además de los sintomas de una enfermedad, el dolor puede imposibilitar el desarrollo de la vida.


El dolor es una sensación que lamentablemente prácticamente todos los seres vivos tenemos, algunos más, otros menos. Es por eso que la Organización Mundial de la Salud instauró en el 2004 el 17 de octubre como Día Mundial Contra el Dolor, especialmente por el provocado por enfermedades tan graves como el SIDA o el cáncer.

Pero, ¿qué es el dolor? Es una percepción sensorial localizada y subjetiva que puede ser más o menos intensa, molesta o desagradable y que se siente en una parte del cuerpo; es el resultado de una excitación o estimulación de terminaciones nerviosas sensitivas especializadas. 

Salvo algunas decenas de personas en el mundo que padecen CIPA (incapacidad de sentir dolor), todas las personas la padecemos. Y Según algunas estadísticas de la OMS, una de cada cinco personas que padecen enfermedades graves, sufren dolor crónico de moderado a grave y una de cada tres no puede llevar una vida independiente debido a las dolencias.

Entre la mitad y dos tercios de las personas que sufren dolor tienen problemas para dormir o hacer ejercicio, además de que no pueden realizar actividades básicas como caminar, tener relaciones sexuales o simplemente tener una vida social.

El ex presidente de la Federación de Capítulos Europeos de la Asociación Internacional para el Estudio del Dolor menciona que “el dolor crónico es uno de los problemas de salud más subestimados en el mundo, pese a que tiene consecuencias serias en la calidad de vida de quienes lo padecen y a que supone una carga importante en los sistemas de salud del mundo occidental”.

Uno de los objetivos de la OMS es que el dolor sea considerado como una enfermedad y además que el alivio de este sea catalogado como un derecho humano.

Si bien el dolor puede presentarse en cualquier ser humano, el que sienten los niños y niñas con enfermedades como el cáncer es muy intenso, además de que al imposibilitar la realización de actividades básicas, el sano desarrollo de estos es coartado, lo cual, en cierto punto, agrava la situación con respecto a la de los adultos.

Como pediatras y o padres, es sumamente importante estar atentos al dolor físico de los pequeños y pequeñas para buscar su alivio lo más pronto posible, amén de la erradicación de la enfermedad que les cause tal sufrimiento.