Los niños y el arte


El desarrollo infantil puede verse enriquecido de múltiples formas, una de ellas es el arte.


Introducir a los niños y las niñas dentro del mundo de las artes estimula la percepción del mundo que lo rodea, agudiza sus sentidos, ayuda a mejorar su lenguaje y fortalece su autoestima.

Estudios realizados por la Universidad de California en Los Ángeles (UCLA) en poblaciones infantiles, demostraron que los niños y nilñas que practicaban cualquier tipo de actividad artística tenían mejores calificaciones durante todo el año escolar que los que no realizaban este tipo de actividades.

Por otro lado, la revista Nature publicó otro estudio en el cual niños de entre 5 y 7 años con promedios bajos toman una hora de música o pintura, y al cabo de siete meses muestran calificaciones superiores a los promedios considerados más altos.

El Dr. Gardner, conocido promotor desde la década de los 80 de las inteligencias múltiples, promueve la inclusión en la educación formal de los menores, alguna disciplina artística, la que sea, en la cual se desarrollarán motricidad fina, percepción sensorial, comunicación, sensibilidad, etc.

Es conocida la relación que hay entre la literatura y el enriquecimiento del lenguaje, o bien de la pintura con la motricidad fina, o de la música con las matemáticas.

De cualquier manera las diferentes inteligencias se ven enriquecidas con las manifestaciones artísticas, por lo que es recomendable realizar actividades en las que los niños puedan acercarse al arte.

Por lo anterior es importante promover visitas a todo tipo de museos, escuchar música, asistir a espectáculos de danza, visitar exposiciones de pintura o escultura, asistir a obras de teatro, o simplemente leer diferentes tipos de historias que fomenten su imaginación y creatividad.

Todas estas son tareas fáciles y divertidasm pueden descubrirnos la faceta artística de los pequeños, y no precisamente para hacerlo un virtuoso, sino para descubrir sus habilidades y preferencias, mejorar su autoestima, desarrollar su sensibilidad y capacidades intelectuales. Además, creará una relación más estrecha entre padres e hijos.

Considerar una hora dentro de la educación formal, en la escuela o como complemento de su formación, no debe tomarse como un gasto extra, sino una oportunidad de desarrollo de las capacidades múltiples que no hemos descubierto, o podríamos descubrirlas tardíamente, o tristemente, no encontarlas nunca.