La dieta infantil, clave para el sano desarrollo

 

La alimentación de los pequeños es un factor clave para su correcto desarrollo.


Durante su desarrollo, y para que este se lleve a cabo de una manera adecuada, los niños y niñas requieren diferentes nutrientes, estos varían a lo largo de los años pues dependen de la fase de crecimiento en la que se encuentren. 

Al iniciar su vida, el recién nacido necesita la leche materna, este es el mejor alimento que puede consumir un ser humano a esta edad. En ocasiones la leche materna  puede estar baja en hierro y por esa razón es recomendable que la madre ingiera este elemento, o bien se le adicione a las fórmulas infantiles que pueden complementar la lactancia. También requiere aporte de calcio, lo que formará sus huesos.
 
En la etapa de papillas generalmente se le preparan frutas y verduras, sin embargo, es importante el consumo de carne, para garantizar el aporte de proteínas necesarias, y entre ellas la carne roja (muchas veces satanizada) ya que proporciona el hierro indispensable para el desarrollo cerebral y para evitar la anemia.

Cuando el infante ya se integra a la dieta familiar, este debe consumir toda clase de alimentos. Aunque en ocasiones la familia puede tener algunas prácticas alimenticias especiales como las dietas veganas o de tipo orgánico, lo más recomendable es que el menor, que es un ser en formación, consuma una dieta variada, completa, suficiente y adecuada para su edad.

Al crecer y con la integración a las actividades físicas, el menor desarrolla preferencia por algún tipo de alimento, y es común que por la facilidad por conseguirlos se haga consumidor de los alimentos llamados chatarra, ricos en carbohidratos y con bajo aporte nutricional; no es ninguna tragedia si en casa se alimenta en forma adecuada y solo consume esos refrigerios ocasionalmente.

Antes de prohibir la comida chatarra y alimentos con exceso de carbohidratos, debemos educarnos para alimentar a nuestros pequeños de una manera saludable y equilibrida, es decir, incluyendo diariamente los tres grandes grupos de nutrientes: 

Proteínas: Incluyen alimentos de origen animal, es decir carnes, huevo, leche y derivados. También se incluyen las leguminosas como frijoles, lentejas, garbanzos pero estos deben combinarse para dar una buena calidad proteica.

Cereales: Proporcionan las calorías para realizar las actividades diarias, pastas, arroz, pan, tortillas.
Frutas y verduras. Este grupo es fácil de identificar, pero es importante decir que entre más variado sea, mejor.

Frutas y verduras: Estos proporcionan todo tipo de vitaminas y además ayudan de diversas maneras al sano funcionamiento de órganos del cuerpo

La combinación de alimentos de estos tres grupos en cada comida nos dará una óptima nutrición. Además, deben considerarse dos colaciones extra agregadas a las tres comidas primcipales (desayuno, comida y cena), de esta forma se mantiene activo su metabolismo, aseguramos las calorías que consume y pueden ser modificables de acuerdo a la realización de actividad extra como ejercicio físico o la práctica de algún deporte.
 
Los padres deben informarse sobre los platillos que darán a sus hijos, antes de prohibir, restringir o fomentar el consumo de algunos alimentos, en este aspecto, el equilibrio es la mejor opción.