Insolación y el "golpe de calor" en los infantes


El sol puede ser un enemigo muy peligroso para la salud de los pequeños y pequeñas en este verano.


El mes de agosto ha comenzado, esto significa que estamos en pleno verano, específicamente en la época llamada Canícula, en la cual se reportan los días más calurosos de todo el año. Por esta razón, es de vital importancia considerar el tiempo que pasamos expuestos al sol.

En estas fechas que coinciden con vacaciones escolares, los pequeños realizan actividades al aire libre, tienen planes vacacionales, pasean o simplemente tienen más tiempo para jugar en la calle, parque o jardín. Sin embargo, es importante no exponerse por tiempos prolongados a los rayos del sol. De hecho, las recomendaciones oficiales de protección civil y organismos de salud recomiendan no realizar actividades o disminuir la exposición al sol entre las 11 y las 17 horas.

Aunado al daño que el sol produce en la piel mediante los rayos ultravioleta, que pueden causar cáncer de piel, están los efectos directos que son más frecuentes en ancianos y niños. Estos últimos no lo perciben o no le prestan atención por su interés en seguir jugando, por lo cual debemos estar al pendiente a los siguientes síntomas:

El agotamiento por el calor intenso incluye sudor excesivo, pérdida de electrolitos que ocasionan calambres y dolor muscular, sobre todo en articulaciones. También se pueden presentar mareos, náuseas y vomito y la piel puede estar pegajosa y pálida, mientras los latidos del corazón rápidos o por lo contrario muy débiles.

En estos casos debemos llevar al pequeño a un lugar fresco y sombreado, hacer que beba muchos líquidos, de preferencia sueros rehidratantes, y si es posible baño con agua fresca o compresas húmedas y frías para bajar la temperatura corporal y que recuperé los líquidos y electrolitos que ha perdido.

El "golpe de calor", como comúnmente se le conoce a la insolación, se presenta con dolor de cabeza intenso, la piel se encuentra seca y enrojecida mientras que la temperatura corporal es mayor a 40 grados. Así mismo puede haber náusea y vómito y los latidos del corazón son rápidos y fuertes. En casos extremos pude haber pérdida del conocimiento o desmayos. Este es un estado de emergencia y se debe acudir a un servicio de salud y aplicar las medidas necesarias para bajar la temperatura corporal, como aplicar compresas o baño de agua fría.

Para prevenir estas situaciones debemos tomar en cuenta el tiempo en que los pequeños están expuestos al sol, y hacer que durante esas horas estén tomando continuamente agua o líquidos hidratantes. Si van a estar al aire libre se debe procurar que estén en la sombra, pues esto hace mucha diferencia.

El sol es necesario para la vida, sin él no existiría, pero un exceso puede ser muy peligroso. Con ciertas medidas de precaución podemos disfrutar de esta época y divertirnos el resto del verano.