Loncheras felices y saludables


Comienza el ciclo escolar y hay que cuidar la alimentación en la escuela.



El ciclo escolar 2018-2019 ya comenzó, y con ello un nuevo año de aventuras, de aprendizaje, de nuevos conocimientos y de ¡comida chatarra! De regreso a madrugar, a hacer tareas y actividades complementarias y a batallara para una alimentación sana.

El lunch es uno de los 5 tiempos recomendados en la alimentación diaria, sobre todo de los pequeños, lo tomamos entre el desayuno y la comida y no sustituye a ninguno de ellos. Es indispensable para una adecuada nutrición, ya que requieren calorías extras durante su jornada escolar, la cual en promedio es de 8:00 a 13:00 o de 13:00 a 18:00

El lunch ideal debe constar de un alimento fresco como fruta y verdura, otro más preparado con proteína y cereal que proporcione energía y saciedad y si es posible agregar grasas saludables, todo esto acompañado con agua natural para una buena hidratación.

Entre las verduras y frutas se sugieren manzana, guayaba, naranja o frutos rojos, así como pepinos, jícamas y zanahoria. Para cereales podemos agregar galletas Marías o de avena, panes integrales, bolillo sin migajón, cereales integrales o tortillas de maíz. Las fuentes de proteína pueden ser atún, pechuga de pollo o pavo, queso fresco, yogurt, jamón o salchicha y huevo. Las grasas saludables pueden incluir aguacate, nueces, almendras, pistaches, cacahuates, mayonesa casera y mantequilla de cacahuate.

De acuerdo a la edad del niño se pueden armar loncheras saludables y divertidas:

Para los preescolares (2 a 5 años) se pueden incluir alimentos cortados en trozos pequeños, con figuras y diversos colores, blandos y fáciles de masticar y digerir. Un ejemplo puede ser cuadros de queso fresco, bastones de pepino y galletas Marías.

Los escolares (6 a 11 años) requieren de más energía por lo que pueden incluirse dos porciones de proteína para mantener la saciedad, evitar alimentos muy salados o muy dulces, ya que estos estimulan el apetito y tendrá hambre al regresar del recreo. Se puede incluir un sándwich de jamón y queso con tomate, lechuga y aguacate, además de fruta picada.

Los adolescentes (11 años en adelante) requieren gran cantidad de energía por sus actividades más diversas, físicas y mentales. Se pueden incluir dos opciones de cereales y dos de proteínas, incluir mas verduras que frutas, los carbohidratos que sean de preferencia integrales y disminuir el consumo de frituras y caramelos. Un buen ejemplo sería un par de quesadillas con tortilla de maíz, bastones de jícama y zanahoria, y semillas como cacahuates con arándanos.
No olvidar la hidratación, de preferencia con agua natural, en proporciones adecuadas a su edad y actividades.

La preparación de la lonchera puede ser una actividad divertida, interesante e integradora para la familia. El pequeño puede participar activamente en la sugerencia, elección y preparación de alimentos. Hay gran cantidad de ideas que puedes aprovechar para alimentar amorosamente a tus hijos, acércate a un especialista pediatra para que te oriente en las necesidades de tu hijo y así crear una lonchera espectacular.