Febrero, mes de enfermedades respiratorias

 

Febrero es el mes más frío y con ello las enfermedades respiratorias hacen de las suyas.


Aún no termina el invierno, de hecho estamos cerca de comenzar el mes más frío del año y las enfermedades respiratorias siguen a la orden del día.

Por esa razón, aún prevalece la posibilidad de contagiarnos de alguna, sobre todo nuestros pequeños, que además de exponerse al frío ambiental, conviven con sus pares en las guarderías y salones de clase en lo que suelen ser zonas de contagio.

Tenemos que considerar que la mayoría de las infecciones respiratorias en los menores de 5 años, son de tipo viral, de hecho se dice que son más del 90%. Esto es importante, ya que así comprenderemos mejor la evolución de la enfermedad, los síntomas y su tratamiento.

Las infecciones virales se manifiestan paulatinamente, inician generalmente con tos escasa, secreción nasal transparente, puede haber fiebre no elevada, estornudos, dolor de cuerpo, dolor de garganta, lagrimeo y el ataque al estado general es moderado, es decir que el paciente no está muy decaído.

Cuando se trata de infecciones de tipo bacteriano, generalmente el inicio es súbito, la fiebre es alta, se presenta un dolor importante en la garganta y a veces en el pecho, existe tos productiva o con flema, secreción nasal abundante, espesa y amarillenta, el ataque al estado general es importante y el paciente está muy decaído.

En ambas situaciones se debe acudir al médico para un adecuado tratamiento, pero en el primer caso se tratan los síntomas: dolor, fiebre, secreción nasal, tos y tal vez un ANTIVIRAL. En el segundo caso, amerita otro tipo de medicamentos, sí se manejan los síntomas, pero es necesario administrar ANTIBIÓTICO, solamente se consiguen con receta médica, y es el doctor quién dirá cuál es el medicamento correcto y los días de duración del tratamiento.

Para evitar complicaciones, debemos aplicar las medidas de prevención adecuadas, como es el caso de la vacuna de la INFLUENZA. Esta es una enfermedad viral que asemeja un resfriado "muy fuerte" pero que puede tener complicaciones como neumonía severa y requerir hospitalización. Por esta razón es necesario protegernos con la vacunación, sobre todo en los extremos de la vida, ancianos y pequeños.

En cualquier caso, debemos acudir al médico, que nos dirá cuál es el diagnóstico y tratamiento adecuados; y cuidar nuestra salud con una buena alimentación con frutas y verduras, líquidos abundantes y fuentes de vitamina C.

Acude a tu pediatra, siempre tendrá buenos consejos para tu pequeño y tu familia en general.