Las vacaciones de verano ya están aquí


Las vacaciones de verano no tienen por que ser un suplicio, aprende cómo encausar la energía de tus pequeños.


Las esperadas vacaciones de verano por fin llegaron, los niños son felices y tienen grandes expectativas al respecto, pero lo ideal es que los adultos estemos preparados para ello.

En estos días los chicos quieren hacer cosas fuera de su rutina, como  viajar, pasar más tiempo jugando, dormir hasta tarde, salir con sus amigos, etc. En resumen se espera romper con la rutina, sin embargo, no siempre esto es lo más adecuado.

Por ejemplo, al cambiarse los hábitos de sueño al dormirse más tarde y despertándose horas después de lo acostumbrado, el sistema nervioso aprende un nuevo horario, lo va haciendo paulatinamente y al al llegar el inicio de clases, tiene que reiniciar la rutina en forma abrupta, y el pequeño regresa a clases con sueño durante las primeras dos semanas.

Otra situación que se presenta es que cuando los pequeños están en casa libres de horarios, el pequeño quiere comer cosas diferentes y en mayor cantidad, lo que aunado a la falta de actividad física e intelectual, se traduce en un aumento de peso, que según los expertos es hasta de 2 a 3 kilos en este periodo.

Lo más adecuado es buscar actividades del tipo mental y físico. Ellos quieren paseos por la expectativa de lo novedoso, pero se pueden organizar actividades recreativas que desarrollen nuevas habilidades y estimulen cuerpo y mente. Además de salidas a parques y jardines puede visitar museos donde le invitan a elaborar manualidades o experimentos de ciencia, como el Planetario, el Museo de Electrcidad, Papalote Musieo del Niño, etc.

Casi en todas las localidades del país, se organizan talleres o cursos de verano fomentando el conocimiento y creatividad. De igual manera se pueden inscribir a campamentos de verano.


Otras actividades pueden incluir aprender a cocinar, siempre con la ayuda y supervisión de un adulto para preparar platillos o postres como helados y galletas para la familia.También pueden laborar terrarios o mejor aún, cultivar un pequeño huerto con hidroponia o en el jardín si lo tiene.

De igual manera, las manualidades son muy útiles porque puede reciclar, crear algo útil  para su casa, su habitación, o incluso para utilizar en la escuela como portalápices.

En cosas menos divertidas pero igual de didácticas, se les puede asignar una pequeña tarea diaria para el mantenimiento de la casa, o de su cuarto, e incluso recibir un pequeño pago por ello.

Para la parte motriz e intelectual se puede aprender un instrumento le ayudará a coordinar habilidades porque mejora el lenguaje y ayuda en las matemáticas. Aprender a tejer también es una opción que favorece su creatividad y habilidad manual.

Para los mayores puede interesarles ganar dinero: pueden colectar periódico o PET y venderlos, o lavar autos de los vecinos y familiares, pasear mascotas, todo esto con autorización y vigilancia de los adultos.

Los cursos de verano que arriba mencionamos no siempre pueden tomarse por cuestiones de horario, distancia o economía, pero en casa pueden disfrutar de su tiempo libre sin que los adultos enloquezcan por ello. Lo más importante es estimular mente y cuerpo; buscar actividad física y tratar de llevar una alimentación saludable, y sobre todo, no afectar drásticamente  los horarios de la rutina diaria.

¡A disfrutar las vacaciones!